En el marco de las actividades del Día Mundial del corazón es la ocasión para fortalecer nuestra salud cardiovascular y tomar acciones para prevenir un infarto. Todos podemos conocer el riesgo de infarto y trabajar juntos para prevenirlo y disfrutar de una mejor calidad de vida.

Antecedentes

Atender una buena salud cardiovascular puede salvar vidas y ayudarnos a disfrutar de más años con calidad de vida. Aún en estos tiempos de pandemia, las enfermedades del corazón continúan siendo la principal causa de muerte a nivel nacional. Esto de acuerdo con datos recientes del INEGI [1] que en el periodo de enero a agosto de 2020, se registran 141 mil 873 defunciones; es decir el 20.8 por ciento. Las defunciones por COVID-19 ocupan la segunda causa de muerte con 108 mil 658 casos, seguidos por la diabetes mellitus, que ocupa el tercer lugar con 99,733 casos. En el mundo el escenario es similar, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) las enfermedades cardiovasculares constituyen la mayoría de las muertes por enfermedades no transmisibles (17,9 millones cada año); seguidas del cáncer (9,0 millones), las enfermedades respiratorias (3,9 millones) y la diabetes (1.6 millones) [2]. A diferencia con la enfermedad infecciosa de COVID-19 eventualmente las cifras retrocederán como sucede con las epidemias infecciosas. Pero las relacionadas a las enfermedades cardiovasculares, permanecen. Lo que pone en riesgo el avance para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, en lo que se refiere a la reducción de las muertes prematuras por enfermedades no transmisibles en un 33% para 2030.

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