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Acuerdo de Subvención MEX-910-G01-H

Proyecto financiado por el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria - Ronda 9, "Fortalecimiento de las estrategias nacionales de prevención y reducción de daños dirigidos a HSH, HSH/TS y personas UDI"

Este micrositio da cuenta de los resultados del proyecto de país que se realizó en México entre mediados de 2010 y mediados de 2014, titulado Fortalecimiento de las estrategias nacionales de prevención y reducción de daños dirigidas a HSH, HSH-TS y UDI de ambos sexos, y financiado por el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria (Fondo Mundial). En julio de 2010 FUNSALUD fue designada por el Fondo Mundial como Receptor Principal (RP) de la subvención del proyecto, presentado en la Ronda 9. El Acuerdo de Subvención MEX-910-G01-H fue firmado el 4 de noviembre de 2010, para la realización de la Fase 1 del proyecto que comprendió del 1º de enero de 2011 al 31 de diciembre de 2012, para trabajar en 44 ciudades del país. La propuesta original fue aprobada por cinco años, periodo habitual de las subvenciones del Fondo. Desafortunadamente el proyecto fue truncado debido a la decisión del Consejo Directivo del Fondo Mundial de no apoyar a países pertenecientes al G-20. El apoyo se extendió por un tercer año, limitado en el 2013 a 24 ciudades.
El principal objetivo del proyecto fue fortalecer la respuesta nacional en el área de prevención del VIH, a sabiendas de que el impacto esperado sólo se lograría sumando los esfuerzos de las instituciones gubernamentales, sociales y académicas en forma colaborativa. Por ello, todas las actividades de proyecto se llevaron a cabo en colaboración entre el Mecanismo Coordinador País (MCP), el Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/SIDA (CENSIDA), órgano desconcentrado de la Secretaría de Salud, responsable de las políticas públicas en esta área, los Servicios de Salud Estatales, y alrededor de 65 organizaciones de la sociedad civil. El Proyecto concluyó actividades sustantivas de prevención y detección del VIH el 31 de diciembre del 2013. La Fase 1 se llevó a cabo en 2011 y 2012, y se aprobó un año más de transición. En los tres años del proyecto se trabajó en 44 ciudades del país y se ejercieron cerca de 36 millones de dólares en total, que se destinaron a: Capacitación al personal de salud de las instituciones de salud y las organizaciones de la sociedad civil sobre aspectos de la epidemia, medidas preventivas, estigma y discriminación, gerencia, entre otras. Intervenciones de prevención a través de estrategias de sensibilización, detección y acceso a los servicios, con educadores pares, distribución de insumos de prevención y realización de pruebas rápidas.

Investigación sobre el impacto de la epidemia en estas poblaciones

Del 2011 al 2013, a través de las actividades realizadas, se alcanzaron 169,654 hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH) y hombres trabajadores sexuales (HTS) con intervenciones preventivas; se les entregaron paquetes de prevención a 951,338 HSH y HTS y se les realizó la prueba de detección del VIH a 186,638 personas pertenecientes a estas poblaciones. En personas usuarias de drogas inyectables (UDI) se entregaron insumos de prevención a 20,763 personas y se les realizó la prueba de VIH a 3,614. Asimismo, se contribuyó a brindar consejería y prevención del VIH a 27,189 personas con VIH, en coordinación con los Servicios de Salud Estatales. Se distribuyeron 123 millones y medio de condones masculinos; un millón y medio de lubricantes; cerca de 300,000 pruebas rápidas; 163,815 condones femeninos a mujeres UDI; poco más de 4 millones de jeringas de insulina con sus respectivas ampolletas de agua inyectable y toallas alcoholadas, entre otros insumos.
Estas son cifras que si bien muestran la dimensión que tuvo el proyecto, no brindan información sobre su impacto en la respuesta al VIH, puesto que son números que, como tales, no permiten ver las consecuencias que tendrán sobre la respuesta al VIH en los años por venir. Hay otra serie de resultados del proyecto que dejan un legado importante al país en términos de experiencia, materiales para capacitación y difusión de conocimientos; sitios interactivos en línea, e información sobre la propia epidemia en México de los que antes carecíamos.
Entre la información generada sobre la epidemia, destacan la encuesta basal y la de seguimiento realizadas por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), que arrojaron información sobre la prevalencia en la población de HSH y HTS que se reúne en los sitios de encuentro mapeados, que es donde se concentra la epidemia, así como entre mujeres trans y UDI de los sitios incluidos en el proyecto de tres ciudades: Tijuana, Hermosillo, Ciudad Juárez. Estas encuestas adicionalmente permitieron realizar una evaluación del efecto del programa de prevención sobre algunas características de las poblaciones con las que trabajamos.
En particular, la encuesta basal del 2011 permitió identificar sitios de encuentro con potencial para realizar actividades de prevención. La encuesta ofreció por primera vez en el país información sobre las características socio-demográficas, prácticas sexuales, uso de servicios de salud, capital social y estigma y discriminación en una muestra representativa de HSH que acuden a sitios de encuentro.
La encuesta de seguimiento del 2013 permitió documentar la cobertura y calidad del proceso del PROYECTO de prevención, y obtener información de grupos de la población que quedaron subrepresentados en la encuesta basal: hombres trabajadores del sexo (HTS) y mujeres trans.
La prevalencia entre las poblaciones que participaron en el proyecto resultó mayor de lo que había sido estimado a partir de los datos epidemiológicos con los que se contaba. En HSH está alrededor del 15% y fue muy similar en ambas encuestas. Para el caso de los hombres trabajadores sexuales fue también del 15% en la primera encuesta, y resultó del 20% en la segunda. Es importante señalar que en la primera esta población estuvo subrepresentada. Para el caso de mujeres trans, la encuesta se realizó específicamente en esta población solo en la segunda encuesta, y se encontró una prevalencia del 18% para aquellas mujeres trans que no se dedican al trabajo sexual, y de 20% en las que si lo hacen. El proyecto deja también una colección valiosa de materiales impresos para las OSC y los programas gubernamentales que deseen utilizarlos en su trabajo cotidiano de prevención, e incorporarlos a su catálogo de materiales educativos. Adicionalmente se realizó, al finalizar el proyecto, un estudio sobre las lecciones aprendidas tanto positivas como negativas, que incluye una serie de recomendaciones tanto para el gobierno federal como para los estatales, así como para otros actores involucrados en la respuesta.
Toda la información generada a lo largo del proyecto, así como los materiales, se encuentran disponibles en http//funsalud.org.mx/vihfmfms

Línea Basal

Diagnóstico Situacional sobre el estatus de la epidemia de VIH/Sida en México y línea basal para la evaluación de impacto de las estrategías de prevención de VIH desarrolladas en el marco del Proyecto "Fortalecimiento de las estrategias nacionales de prevención y reducción de daños dirigidas a HSH, HSH/TS y personas UDI" El diseño de la investigación contempla una encuesta que ha sido evaluado por las Comisiones de Ética, de Investigación y de Bioseguridad del INSP. Los principios más importantes de protección de humanos que participan en cualquier proyecto de investigación se protegen de la siguiente manera:

  1. La participación es completamente "voluntaria". Nadie está obligado a responder el cuestionario y mucho menos a participar en la medición de VIH.
  2. La participación es "informada". A todos los participantes se les informa, mediante una carta de consentimiento informado que se lee en voz alta, cuál es el objetivo del estudio al que se está invitando a participar, en qué consiste la participación, cuáles son los beneficios y los posibles riesgos de su participación (la encuesta está clasificada como un estudio de riesgos mínimos). Entre otras cosas, se explica que los resultados de la prueba rápida no serán entregados a los participantes. No se trata de una campaña de diagnóstico de VIH, sino de una encuesta. Nadie es engañado haciéndosele creer algo distinto para convencerlo para participar.
  3. Ambos aspectos quedan perfectamente documentados porque todos los participantes firman "la carta de consentimiento informado" y se quedan con una copia, en donde además viene información de contacto de los investigadores responsables así como de la Comisión de Ética del INSP.
  4. Finalmente, la participación está "libre de cualquier tipo de coerción". Dadas las condiciones en las que se está levantando la encuesta, es imposible que el INSP pueda obligar de alguna forma a alguien a participar. No se tiene ninguna posibilidad de forzar a nadie. La participación es verdaderamente voluntaria. Respecto a este punto,cabe mencionar que la gente ha respondido de manera excelente. La tasa de respuesta que se lleva es sorprendentemente alta. Esto se traduce en que la mayoría de los participantes entienden la importancia del ejercicio y no se sienten violados en sus derechos.

Unidad de Gestión del Proyecto (UGP)

UGP

Fundación Mexicana para la Salud A.C.
La Fundación Mexicana para la Salud es una asociación civil, autónoma, sin fines de lucro, incluida en el Registro Nacional de Instituciones y Empresas Científicas y Tecnológicas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. Es reconocida por el Servicio de Administración Tributaria como donataria autorizada para expedir recibos deducibles del impuesto sobre la renta y está incluida en el Registro Federal de Organizaciones de la Sociedad Civil del Instituto Nacional de Desarrollo Social.



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